El Excel es la herramienta más culpada en los proyectos de transformación de datos de producto. Esa culpa está mal asignada. El Excel no es el origen del problema de gestión de catálogos: es la evidencia más visible de un problema más profundo que ningún cambio de herramienta resuelve por sí solo. Y en una arquitectura madura, tampoco desaparece: madura junto con ella.

