Las ventajas de utilizar variantes de productos

Las variantes de producto son las distintas opciones que un mismo artículo puede ofrecer a partir de atributos como talle, color, material u otras características. A partir de un producto base o modelo, se generan diferentes versiones que conservan una estructura común, pero cambian en algunos aspectos puntuales.

Esto ocurre en múltiples categorías. Un sofá puede ofrecer distintas telas o colores. Un teléfono celular de una misma marca y modelo puede variar en color, tamaño de pantalla o capacidad de almacenamiento. Una mermelada puede presentarse en distintos sabores, como frutilla, ciruela, durazno o frambuesa.

Lo mismo sucede en indumentaria. Una remera puede comercializarse en talles S, M, L, XL o XXL y en colores como rojo, blanco, azul o negro. Aunque el diseño y el material sean los mismos, cada versión debe tener su propio SKU o código único para poder ser identificada y gestionada correctamente.

Las variantes y subvariantes en eCommerce y en un PIM

En eCommerce, plataformas como Magento —una de las soluciones más extendidas— denominan productos configurables a los grupos de artículos que comparten las características principales, pero varían en algunos de sus atributos.

Este tipo de estructura también puede crearse en una herramienta PIM (Product Information Management), como Akeneo o Plytix PIM, utilizando la lógica de un producto parent (padre) y sus variantes child (hijo). Esta modalidad evita repetir la información de cada producto por separado y permite ahorrar mucho tiempo en la gestión del catálogo.

La lógica parent-child simplifica la gestión del catálogo, reduce errores y ahorra tiempo en la carga de datos.

El proceso comienza definiendo cuál será el producto principal y completando sus atributos generales, como nombre, descripción, color, talle o material. Luego se lo establece como producto parent y se determinan cuáles serán los atributos compartidos entre el padre y sus productos dependientes.

A partir de ahí, se crean las variantes. Para identificar correctamente a cada una, es necesario asignarles un SKU o código único y completar, en cada producto child, los atributos que lo diferencian del producto principal, como por ejemplo el color, el talle, el material o el precio.

Cada variante debe tener su propio SKU para poder ser identificada y comercializada correctamente.

En catálogos de gran volumen, el uso de variantes representa un ahorro importante en la carga de información. Además, reduce las posibilidades de error y permite aplicar cambios sobre grupos de productos en una sola operación.

Fundador y CEO de CRITERIA Smart Cataloging. Lleva más de una década implementando soluciones PIM en México, Argentina, Uruguay, Paraguay, Chile, España y EE.UU., con plataformas como Akeneo, Sales Layer, Bluestone, Stibo, Salsify y Plytix. Es autor del newsletter Datos que Venden, referencia en gestión de información de producto para el mercado hispanohablante.