Un catálogo mal gestionado no solo genera desorden. Genera costo. Antes de proponer un PIM, una integración o un rediseño del modelo de datos, yo necesito responder una pregunta más básica: cuánto le está costando hoy a la empresa seguir operando así.
Mi relación con el Excel después de implementar PIMs: sigue ahí y tiene sentido
Excel no desaparece con un PIM. Lo que cambia es su función: deja de ser el centro improvisado del catálogo y pasa a ocupar un lugar táctico, útil y controlado dentro de un flujo de trabajo más maduro.
He limpiado más de 200.000 registros entre ERPs y catálogos: esto es lo que encuentro siempre
Cuando una empresa intenta vender con datos pensados solo para operar, el catálogo empieza a fallar. En este artículo explico cuáles son las inconsistencias que encuentro una y otra vez al reconciliar el dato de compra del ERP con el dato de venta del catálogo, por qué frenan la publicación y qué orden mínimo hace falta antes de hablar de integración o PIM.
Cuando llegó mi primer proyecto PIM: lo que aprendí sobre datos, procesos y operación real
El problema no es Excel. El problema aparece cuando una planilla deja de ser una herramienta de apoyo y se convierte en repositorio maestro, flujo de aprobación, archivo histórico e integración improvisada al mismo tiempo. En ese escenario, la fragilidad no está en el archivo: está en la forma en que la empresa sostiene su operación.




